| Apetito sexual: ¿Cómo funciona? |
| Martes, 09 de Marzo de 2010 08:43 |
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¿Se le llama "apetito" sexual porque es una necesidad biológica como dormir o comer?
No está claro que sea una necesidad biológica; pero sí es cierto que funciona de forma parecida a los instintos básicos de la vida como el hambre, la sed o el sueño, que no pueden ser programados o dirigidos. El ser humano no decide cuando tendrá hambre, sed o sueño; de la misma manera, no decide cuando tendrá deseo sexual; éste llegara solo. No es un instinto básico porque no es indispensable para la supervivencia del individuo, aunque sí para la supervivencia de la especie. Como fenómeno fisiológico, el apetito sexual está muy determinado por la testosterona (hormona sexual masculina), presente en ambos sexos, así como por factores cerebrales-cognitivos, ambientales y socioculturales. ¿Cuándo podemos decir que nuestro apetito sexual es anormal? Si hay un bajo apetito sexual que impide una vida de pareja satisfactoria o si, por el contrario, le impide concentrarse en las actividades diarias por lo excesivo de su presentación, se debe buscar ayuda de un especialista. No todos tenemos la misma frecuencia de deseo sexual y no existe un “normal” para estos casos; cada quien tendrá épocas de mayor o menor deseo sexual en su vida, esto estará mediado por muchos factores. Lo que debería preocuparle a cualquier persona es que la frecuencia sexual varíe de tal modo que provoque alteraciones en su vida o en la de su pareja. Ejemplo: si una persona de tener una frecuencia de tres, cuatro o cinco veces por semana cae a tener deseos una vez al mes o cada mes y medio, evidentemente algo está pasando para que esto ocurra. Igualmente, si de una frecuencia de una o dos veces a la semana la persona comienza a tener un deseo incontrolable de tres a cuatro veces al día, también debe ser investigado por que algo está sucediendo. Como todos no tenemos la misma frecuencia puede ocurrir que la pareja tengan ritmos tan diferentes, (disritmia sexual), que puede convertirse en un problema en la relación. El bajo apetito sexual debe ser diferenciado de trastornos de la personalidad, los estados de depresión o ansiedad, la oposición al sexo o problemas de pareja, entre otros. Los seres humanos pueden atravesar estados transitorios de “inapetencia” sexual. En estos casos, se verifica que la persona:
De igual modo, en el caso de que exista un exceso de apetito sexual, o “glotonería sexual”, también es necesario diferenciar los posibles componentes orgánicos y psicológicos. En este sentido, el impulso sexual hiperactivo o la adicción sexual, también se ha asociado con factores de tipo psicológico, en algunos casos nada distintos de aquellos presentes en cualquier otra adicción. Al parecer en estas personas el coito puede excitarles pero no satisfacerles, y la excesiva frecuencia de contactos sexuales con diferentes parejas es una expresión del deseo de forzar la inalcanzable satisfacción. ![]() ¿Es diferente el apetito sexual masculino que el femenino? También existen causas psicológicas como:
A la mujer, más que el hombre, les agobia y les disminuye el deseo: el estrés, los problemas económicos, la crianza de los hijos y los conflictos de pareja que el hombre tiende a solucionar con un acto sexual (al principio de la relación la mujer suele aceptarlo de buen agrado), pero que con el tiempo termina siendo asumido como un uso de su cuerpo que las denigra y las hace sentir utilizadas. ¿Cómo podemos sincronizarnos? La mejor manera de conseguir que el deseo sexual renazca y que ambos estén sincronizados es volviendo a lo que detonó el deseo: conquistar, enamorar, querer, amar, son las llaves que abrirán las puertas a la conquista de un cuerpo ardiente. Sincronizar los ritmos del apetito sexual se consigue teniendo relaciones sexuales cuando los dos lo deseen, no cuando uno de los dos quiera tener relaciones sexuales. Esto está demostrado y así lo afirma el sexólogo catalán Antoni Bolinches, cuando señala: “Si el de deseo pobre se siente libre de rechazar una propuesta, cuando acceda lo hará con genuina disposición y, por lo tanto, lo disfrutará más; y como el encuentro le fue placentero, buscará repetirlo. Así, lo que de entrada parecía poco para uno y mucho para el otro, puede convertirse en un ritmo adecuado para los dos”. Al final somos de la especie animal, pero no funcionamos como el resto. Somos expresión, afecto, sonrisas, emociones, deseos, somos capaces de enamorar, de conquistar, nos sentimos atraídos por lo que vemos y por lo que oímos. Esa es la diferencia. |
| Última actualización el Martes, 09 de Marzo de 2010 08:49 |

La mayoría de las personas cuando hablan o se expresan sobre apetito sexual se están refiriendo, generalmente, al deseo sexual, que es la primera parte de la respuesta sexual y lo que sucede antes de la excitación. Aunque una cosa no necesariamente lleva a la otra, puede haber deseo y, sin embargo, no llegar a la excitación por que la bloqueamos o impedimos su expresión por razones sociales, educativas, momentos inadecuados, etcétera.



